¿Por qué el QE (flexibilización cuantitativa) podría desencadenar un colapso del dólar?
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En resumen, la flexibilización cuantitativa tiene probabilidades de inducir lo que el difunto economista del MIT Rudiger Dornbusch calificó de "overshooting del tipo de cambio" - un cambio grande y brusco en el tipo de cambio que se produce in situ a fin de ajustar el equilibrio a largo plazo en el mercado de bienes y servicios con el equilibrio de corto plazo en los mercados de capitales.
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Francamente, yo siempre he pensado que el uso Dornbush de la palabra "superación" lamentable, porque implica que el movimiento de las tasas de cambio es una reacción exagerada, cuando eso no es en absoluto el caso. El rebasamiento se refiere a la tendencia del tipo de cambio spot ir más allá de su período de PPP de valor largo, pero este movimiento está en approprate hecho, eficiente, y requiere a fin de ajustar el rendimiento que los inversionistas pueden esperar en cada moneda. Por eso es importante para evitar una mala interpretación - la política de flexibilización cuantitativa es probable que obligue a un gran ajuste en el dólar de los EE.UU. porque la Reserva Federal está optando por ponerle la mano más pesada sobre el mercado de bonos del Tesoro de lo que sería el resultado de condiciones económicas. El cambio resultante en las tasas de interés y las perspectivas de inflación a largo plazo se combinan para reducir dramáticamente el atractivo del dólar de EE.UU.. Una devaluación significativa y abrupta relativamente Se requiere entonces, en una cantidad suficiente para establecer las expectativas de una apreciación del dólar EE.UU. con el tiempo.
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Tengo la impresión de que Ben Bernanke, tiene poco sentido del daño que está a punto de provocar. Un banquero central que habla de tirar dinero desde helicópteros no sólo es arrogante, sino tonto. Hace casi un siglo, el gran economista Ludwig von Mises observó que al aliviar masiva del banco central es siempre una forma de cobardía que los intentos de evitar la necesidad de reestructurar la deuda o corregir los déficit fiscales, evitando más sabio pero más decisiones difíciles en lugar de destruir el valor de la moneda.
Fuente: http://seekingalpha.com/article/221794-john-hussman-why-qe-could-trigger-a-collapse-of-the-dollar
¿Nocaut del oro y la plata al dólar?
GEAB asegura que “el oro se encamina a una victoria por nocaut sobre el dólar”. A su juicio, “por varias décadas la Reserva Federal se ha dedicado a combatir la ‘reliquia barbárica’ con el fin de garantizar la supremacía del dólar estadunidense en el sistema monetario internacional”. Hoy ya no tiene la misma capacidad y “la década que comienza será marcada por un nocaut completo (sic) del oro al dólar”, concomitante con “la caída de la mayoría de las divisas internacionales”.
Llama la atención que no crea mucho en su euro, hoy al borde de una implosión si el Banco Central Europeo (léase: el eje Francia-Alemania) no adopta medidas curativas y creativas. “Desde el fin de la convertibilidad del dólar al oro –se explaya–, por primera vez en casi 40 años los intereses de los bancos centrales y los inversionistas individuales, una vez más, convergen en el oro”: cuando “el dólar carece de un sucesor reconocido globalmente, el oro permanece como único activo en mantener su valor”.
No obstante que es una divisa chatarra (sin sustento económico tangible y repleto de deudas impagables), asombra que el dólar siga reinando en el planeta, lo que a nuestro juicio se debe a: 1. su cobertura con bombas nucleares y 2. por ausencia de una divisa sustituta creíble (que cuando surja habrá pasado mínimamente una década).
GEAB enuncia que el metal amarillo posee dos caracteristicas: 1) “constituye una inversión de mediano plazo con la intención de proteger los capitales frente al riesgo de pérdida en valor tanto de las divisas de papel como de los activos financieros” y 2) representa “un medio de pago en caso de una severa crisis monetaria”. ¡Ni mandado a hacer ahora!
Considera que además de los bancos centrales, las instituciones con la obligación de mantener el valor en el mediano plazo de colosales capitales (como los fondos soberanos de pensiones y de seguros) deben adquirir reservas en oro hasta en una tercera parte de sus activos.
Demuestra que en la década pasada el oro ganó 292 por ciento (¡así con tres dígitos!) frente al dólar y presenta un cuadro de ganancias del oro frente a otras 12 divisas en el mismo periodo: euro: 181 por ciento; yen: 249 por ciento; yuan/renminbi: 218 por ciento; libra esterlina: 298 por ciento; real: 273 por ciento; rand: 365 por ciento; dólar canadiense: 179 por ciento; rupia: 313 por ciento; peso mexicano: 434 por ciento; rublo: 310 por ciento; dólar australiano: 182 por ciento, y won: 299 por ciento.
No es ninguna sorpresa que en la fase aciaga en el Banco de México del cordobista-zedillista Guillermo Ortiz Martínez el peso mexicano haya sufrido el peor desempeño global entre las 13 divisas evaluadas. A lo largo de la década entera no dejamos de sugerir que se apuntalaran las reservas mermadas con plata, de la que México es el segundo productor del mundo (y que acaba en los bolsillos de Canadá). ¡Qué pésimamente está manejado el país!
A pesar de una previa política deliberada de Estados Unidos (en realidad del G-7, donde brilló intensamente el fundamentalismo neoliberal británico que perdió 10 mil millones de dólares en hundir al oro, cuyo mercado estaba estrictamente controlado por la Reserva Federal y los bancos centrales del G-7 (con sus excrecencias tropicales como el Banco de México), el metal amarillo elevó su cotización debido a insolvencia de la banca anglosajona y europea, pero sobre todo por el “colapso de la influencia de EU (y la Reserva Federal)”. Se trata de una narrativa de casi 40 años de “la quiebra (sic) del sistema monetario internacional heredado en 1971” (fecha del desacoplamiento del dólar con el oro por Nixon).
La cotización del oro y la plata (y el paladio) se le está escapando del control total y de la hibernación en lo que los tenía sumidos la banca anglosajona (extensivo al G-7): “su alza considerable (sic) no es resultado de una mayor transparencia de su mercado y de una menor manipulación de la Reserva Federal” que “sigue usando tres herramientas, aún muy activas, para prevenir cualquier regreso del oro al centro del sistema monetario internacional”.
Las tres herramientas son: 1. creación del “mercado del papel-oro” que inunda “el mercado físico del metal amarillo en un océano de contratos ficticios (sic) que son promesas (sic) sobre la posesión de oro que no tienen ni existe” y que “usan para contratos diferentes”. ¡Pura nigromancia de ingeniería bursátil! 2. “Falsificación (¡súper sic!) de los niveles de reservas de oro, en especial de Estados Unidos, que no ha sido motivo de una auditoría independiente durante décadas”. ¿Y si no existiesen las reservas de oro que dice poseer Estados Unidos? Bajo la Lupa duda públicamente de la existencia de oro de Estados Unidos en Fort Knox. Y 3. “la táctica de comunicación” (léase: la desinformación de los multimedia económicos y financieros israelí-anglosajones) que desecha la inversión en oro como “obsoleta” y para “ancianos”. Curiosamente es lo mismo que expectoran los disfuncionales funcionarios del Banco de México en referencia a la plata, a la que excomulgan por ser “inflamable” (no es broma).
GEAB reconoce que “la estrategia de socavamiento de la Reserva Federal funcionó extremadamente bien durante casi 40 años”. Pues sí: mientras EU dominaba al mundo en sus fases bipolar y unipolar.
¿Qué advendrá en la incipiente fase multipolar? ¿Qué sucederá con la cotización del oro y la plata (y el paladio) cuando la dupla anglosajona pierda el control total y cese su obscena intervención en el “libre mercado”?
Concluye GEAB que en “la fase de dislocación geopolítica” y en el horizonte de un “nuevo orden mundial”, la Reserva Federal “no posee más los medios para combatir el oro, su viejo enemigo de la hegemonía del dólar”.
A nuestro juicio, hay dos situaciones relevantes: 1. Ha sido una política consistente de las autoridades financieras de EU la devaluación deliberada del dólar que beneficiaría sus exportaciones alicaídas (de allí la obsesión de exigir la revaluación del yuan/renminbi); y 2. El periódico Izvestia (18/1/10) maneja un escenario nada descabellado en el contexto de las asfixiantes presiones de Estados Unidos a China: la “quiebra selectiva” de la deuda estadunidense que afectaría notablemente la tenencia de Pekín por 800 mil millones de dólares. ¡Uf!
Las autoridades financieras estadunidenses, que gozan de autonomía exagerada (por formar parte de su poder financiero con el que aún dominan al planeta), provenientes de la administración bushiana, han repetido con el secuestrado Obama: el caso de Ben Shalom Bernanke en la Reserva Federal, en similitud a Bob Gates en el Pentágono, lo que expone la columna vertebral de su poder: el eje inmutable del complejo militar industrial y Wall Street. Parodiando a Carl Philipp Gottlieb von Clausewitz: en Estados Unidos las finanzas son la prolongación de la guerra con otras armas.
Fuente: La Jornada
Ricos y riesgosos
Sin embargo, en gran parte -y con unas pocas excepciones en Europa Central y del Este- las economías de los mercados emergentes mejoraron su desempeño fiscal al reducir los déficits generales, tener grandes superávits primarios, disminuir la relación de deuda pública a PGB y reducir las discrepancias entre la divisa y la madurez de su deuda pública. Como resultado, el riesgo soberano hoy es un mayor problema en las economías avanzadas que en la mayoría de los mercados emergentes.
De hecho, la baja en las escalas de las agencias calificadoras, la ampliación de los ‘spreads’ soberanos y el fracaso de la venta de bonos de deuda pública en países como el Reino Unido, Grecia, Irlanda y España fueron un fuerte recordatorio de que, a menos que las economías avanzadas comiencen a ordenar sus cuentas fiscales, los inversionistas, los actores atentos a los mercados de bonos y las agencias calificadoras pueden pasar de ser amigos a enemigos. La grave recesión, combinada con la crisis financiera de 2008-2009, debilitó las posiciones fiscales de los países desarrollados, debido al gasto destinado al estímulo, los menores ingresos tributarios, y el refuerzo y salvataje de sus sectores financieros.
El impacto fue mayor en países que habían tenido un historial de problemas fiscales estructurales, mantuvieron políticas fiscales poco estrictas y no hicieron reformas fiscales durantes los años de prosperidad. En el futuro, es posible que la débil recuperación económica y el envejecimiento de la población aumenten la carga de muchas economías avanzadas, como Estados Unidos, el Reino Unido, Japón y varios países de la eurozona.
De manera más ominosa, la monetización de estos déficits fiscales se está convirtiendo en un patrón en muchas economías avanzadas, ya que los bancos centrales han comenzado a inflar la base monetaria mediante compras masivas de papeles gubernamentales de corto y largo plazo. Finalmente, los grandes déficits fiscales monetizados producirán una crisis fiscal y/o un aumento de las expectativas inflacionarias que podrían elevar radicalmente los rendimientos de los bonos gubernamentales de largo plazo y abortar una recuperación económica que hasta ahora es tentativa y frágil.
Los estímulos fiscales son un asunto delicado. Las autoridades se ven afectadas si no los emprenden, pero también si lo hacen. Si quitan el estímulo demasiado pronto al elevar los impuestos, reducir el gasto y retirar el exceso de liquidez, la economía puede caer nuevamente en la recesión y la deflación. Sin embargo, si se permite que haya déficits fiscales monetizados, el aumento de los rendimientos de largo plazo ahogará el crecimiento.
Los países con situaciones fiscales iniciales más débiles (como Grecia, Reino Unido, Irlanda, España e Islandia) se han visto obligados por el mercado a implementar una consolidación fiscal temprana. Si bien eso puede causar una contracción, sus beneficios en términos de mayor credibilidad de la política fiscal podrían prevenir un alza dañina de los rendimientos de los bonos gubernamentales de largo plazo. Así, una consolidación fiscal temprana puede terminar siendo expansiva, si se la ve en perspectiva.
Para los miembros “Club Med” de la eurozona (Italia, España, Grecia y Portugal), los problemas de deuda pública se suman a una pérdida de competitividad internacional. Ya habían perdido parte de los mercados para sus exportaciones ante China y otras economías asiáticas de bajo valor añadido y que requieren mucha mano de obra. Luego, una década de crecimiento nominal de los salarios que superó en ritmo el aumento de la productividad condujo a un alza de los costes de la mano de obra, la apreciación del tipo de cambio y grandes déficits de cuenta corriente.
La aguda alza del euro ha agravado aún más este problema de competitividad, limitando el crecimiento y aumentando todavía más los desequilibrios fiscales. Así, la pregunta es si estos países de la eurozona estarán dispuestos a emprender una dolorosa consolidación fiscal y una depreciación interna real a través de deflación y reformas estructurales para aumentar el crecimiento de la productividad y prevenir un fin de la historia al estilo argentino: salida de la unión monetaria, devaluación e impago de la deuda. Países como Lituania y Hungría han mostrado su disposición a hacerlo. Está por verse si países como Grecia, España y otros miembros de la eurozona aceptarán ajustes así de penosos.
Estados Unidos y Japón podrían ser los últimos en enfrentar la ira de quienes se dedican a seguir los mercados de bonos: el dólar es la principal moneda de reserva global, y la acumulación de reservas extranjeras (principalmente en la forma de bonos y billetes del gobierno de EE.UU.) prosigue a ritmo acelerado. Japón es un acreedor neto y, en gran medida, financia su deuda internamente.
Sin embargo, los inversionistas se volverán cada vez más cautos incluso hacia estos países si se demora la necesaria consolidación fiscal. Estados Unidos es un deudor neto con una población que envejece, un gasto sin financiar en seguridad social y sanidad, una anémica recuperación económica y riesgos de una monetización constante del déficit fiscal. Japón está envejeciendo incluso más rápido, y el estancamiento económico está reduciendo el ahorro interno, mientras la deuda pública se acerca al 200% del PGB.
Estados Unidos también enfrenta limitaciones a la consolidación fiscal: los estadounidenses tienen la ilusión de que pueden disfrutar de un gasto social al estilo europeo y, al mismo tiempo, mantener bajas tasas de impuestos, como en tiempos del presidente Ronald Reagan. Al menos, los votantes europeos están dispuestos a pagar mayores impuestos por sus servicios públicos.
Si el Partido Demócrata estadounidense pierde en las elecciones legislativas de noviembre, se corre el riesgo de que persistan los déficits fiscales, si los republicanos vetan los aumentos de impuestos mientras los demócratas vetan los cortes en el gasto.
Entonces monetizar los déficits fiscales se convertiría en el camino menos difícil: ponerse a imprimir billetes es mucho más fácil que una reducción del déficit políticamente dolorosa.
Sin embargo, si Estados Unidos utiliza el impuesto que significa la inflación como modo de reducir el valor real de su deuda pública, aumentaría notablemente el riesgo de un colapso desordenado del dólar estadounidense. Los acreedores extranjeros de Estados Unidos no aceptarán una reducción radical del valor real de sus activos en dólares a causa de la inflación y la devaluación. Una salida caótica llevaría a un colapso del dólar, un alza pronunciada en los tipos de interés de largo plazo y una grave recesión de doble caída.
Por Roubini Nouriel - Columnista - 20/01/2010
Fuente: LosTiempos.com
"Control capital, clave para freno alza monedas A.Latina: Roubini"
El experto, uno de los pocos que logró anticipar con precisión la dimensión de la crisis financiera mundial, prevé que América Latina crezca levemente por encima de un 3 por ciento el próximo año.
Roubini explicó que el debilitamiento del dólar está generando un fuerte repunte de las monedas en algunos países de Asia y Latinoamérica, a lo que los bancos centrales han respondido comprando reservas.
Sin embargo, advirtió que "con la compra de reservas se incrementa la base monetaria y (ello) alimenta una burbuja de activos y la inflación", precisó durante una videoconferencia en un evento empresarial en la capital argentina.
"Y, ¿cuál es la solución a esto? Actualmente los mercados emergentes están comenzando a pensar en controles de capital, controles de capital a la entrada (de dinero) no a la salida (de este)", explicó.
"Creo que en algunos países emergentes esa será la solución para evitar una apreciación excesiva" de sus monedas, agregó.
Brasil, por ejemplo, -cuya moneda, el real, se ha apreciado cerca de un 35 por ciento este año- implementó un impuesto sobre los flujos de inversiones extranjeras en acciones locales y valores de renta fija para frenar esa alza.
Posteriormente, el país sudamericano reforzó esas medidas fijando un impuesto del 1,5 por ciento en algunas negociaciones que involucran los American Depositary Receipts (ADR) emitidos por firmas brasileñas.
CAMINO POR RECORRER
Roubini afirmó que si bien las economías de Latinoamérica han mostrado señales de una recuperación tras el embate de la crisis financiera mundial, su repunte será ralentizado por la debilidad del crecimiento en el mundo desarrollado.
"El crecimiento de América Latina será levemente por encima del 3 por ciento en el 2010", estimó.
"El principal desafío para Asia, Latinoamérica y China será mover la demanda desde las exportaciones hacia la demanda local, especialmente hacia el consumo", dijo el economista.
El Fondo Monetario Internacional (FMI) anticipa una contracción del 2,5 por ciento para la economía de Latinoamérica este año y un crecimiento del 2,9 por ciento para el próximo.
Los países de América Latina -importantes exportadores de recursos naturales- fueron golpeados durante las turbulencias globales por un desplome en los precios de las materias primas y un declive en los flujos de capital hacia la región.
Sin embargo, el crédito ya comenzó a fluir nuevamente y los precios de las materias primas como el petróleo y los metales han trepado desde los mínimos registrados durante la crisis.
(Reporte de Patricia Vélez. Editado por Luis Azuaje)
Fuente: Yahoo finanzas en español
Mi opinión: en la medida que la gente perciba que el dólar pierde rápidamente valor, los capitales huirán de USA y buscaran comprar todo tipo de activos en países emergentes y sobre todo activos vinculados con la producción de commodities (en particular alimentos y petróleo).
Una excesiva apreciación de las monedas de estos países emergentes, haría perder competitividad a sus industrias y así el desempleo sería "exportado" hacia estos países.
Coincido en esto con Roubini; de todos modos hay suficientes dólares en los "colchones argentinos" como para que una huída masiva del dólar haga crecer los valores de nuestros activos de manera impensada. Mi sugerencia es para todo aquel que todavía tenga dólares guardados, que los venda tan pronto como pueda e invierta ese dinero en metales preciosos, acciones, propiedades o cualquier otro activo tangible, o papeles que representen activos tangibles (no bonos).
Hemos visto casi a diario en las últimas semanas nuevos récords en el valor del oro. Esto se debe ni mas ni menos a que el dolar ha empezado a colapsar. Todavía hay activos a valores ridículos en Argentina, por ejemplo acciones vinculadas al sector eléctrico y el sector telefonía (PAMP, EDN, TRANS y TECO2) . Estas acciones en particular tienen un altisimo potencial de suba (del 100 al 500%). Por supuesto al ser sectores regulados, esa suba podría darse en el mediano plazo, pero tendrá que darse algún día. Con dólares Ud. va a perder seguro, con este tipo de acciones, a estos precios no se puede perder. ¡¡Compre acciones ya, antes que sea tarde!!
Monetizando la deuda
" En este contexto, surge una pregunta trascendental: ¿quién realmente compra los 100 millardos de USD en Bonos del Tesoro cada mes? Ciertamente, no los ciudadanos estadounidenses que están endeudados más allá de toda lógica y no tienen ni ahorro ni crédito. Ciertamente, tampoco los operadores privados extranjeros que están cada vez más preocupados por la salud de Estados Unidos. Tampoco los bancos centrales de China, Rusia y Japón que han cesado sus compras de bonos desde hace un largo tiempo, o empezaron a vender los T-bons o transformarlos de largo plazo a corto plazo; extrañamente sólo el Banco de Inglaterra parece todavía tener esta determinación (10°. Entonces, sólo nos queda el « sospechoso de siempre », la FED y su red de « primary dealers », lo que significa la « impresión de billetes » de una magnitud bastante mayor de la que la FED reconoce con su política oficial de « quantitative easing » .
Con el anuncio de los presupuestos federales con un déficit de 1.000 millardos de USD al año en la próxima década (11), honradamente, ¿se puede pensar que el resto del mundo aceptará aún nueve años de pagos en moneda falsa? ¿Quizá los que pensaban, en Septiembre pasado, que era imposible el hundimiento de Wall Street? ¿O quienes creían que Obama iba a cambiar a Estados Unidos y al mundo (12) ? ¿O los que persisten en creer que el consumidor estadounidense resurgirá de sus cenizas para alimentar una « reactivación imposible » (13) ? La actual recaída del USD no tendrá un respiro inesperado a causa del pánico como el año pasado. Esta vez la moneda estadounidense se ve como un espantapájaros, no como un refugio, puesto que el desacoplamiento del resto del mundo (Asia, Sudamérica y Europa en particular) está en marcha (14)... " Fragmento de GEAB
Burbuja de los bonos del tesoro a punto de estallar:
La recompra de bonos del tesoro por parte del gobierno explicaría los todavía altos precios de los bonos (bajas tasas). En un contexto de creciente aversión al dólar, que explica el aumento del precio del oro, commodities y otros activos; resultaría imposible explicar el alto precio de los bonos de otra manera. El gobierno se habría gastado casi todos los 1,2 billones de dólares disponibles para el programa de recompra de bonos, por lo que no estaría en condiciones de seguir sosteniendo su precio, tal como lo explica esta nota.
Pedido de Robert Aumann a todo el auditorio: "Salgan del dólar"
El economista alemán hizo una excelente síntesis explicando el origen de la crisis financiera y señalando uno por uno todos los errores que fueron cometiendo las entidades bancarias estadounidenses que ocasionaron el gran quiebre económico. "Los infinitos préstamos bancarios generaron que millones de personas vayan por sus casas. Incluso en varias oportunidades los bancos ortogaban más dinero de lo que costaba la casa", explicó
Posteriormente, recordó el momento en el cual los prestamos entraron en default y los bancos entraron en banca rota, generando un "efecto en cadena" que si no fuera por la ayuda del gobierno norteamericado iba a ser muy difícil de frenar.
Entre los "remedios" para prevenir cualquier tipo de colapso financiero similar a lo acontecido, Aumann propuso una regulación para evitar prácticas deshonestas y generar así mayor transparencia. "Se que las regulaciones no son buenas, pero para impedir el desorden son necesarias", admitió.
"Salgan del dólar"
Por último, el Doctor Honoris Causa por las Universidades de Chicago, les suplicó a los presentes: "Salgan del dólar que se está hundiendo debido a los remedios equivocados y va a plancharse". También invitó a no vender y tener precaución en las compras.
Previamente, el ex presidente del Banco Central Mario Blejer, hizo mención al fin de la recesión, manifestando que la misma tocó fondo en el segundo trimestre del año y el tercero fue el inicio de la recuperación, no solo en los EEUU, sino en varios países del mundo, ha excepción de países como el Reino Unido.
Blejer afirmó que son pocas las probabilidades de proyectar una salida en forma de "W" con una segunda caída, pero al mismo tiempo descartó una recuperación en forma de "V", como lo fue después de la crisis del 2001. "Vamos a observar una inflación del 7% en los EEUU que ayudará a reducir la deuda pública. En relación a los países emergentes, entre los cuales está nuestro país, experimentarán un crecimiento del 7% promedio. Brasil tendrá un crecimiento del PIB en unos 7,8%".
La "brisa de cola"
Así catalogó el momento por el cual está atravesando nuestro país Miguel Kiguel. "Argentina vive una especia de brisa de cola que no llega a ser viento. El mundo nos da una nueva oportunidad porque hay mayor liquidez".
Remarcó que la inflación está en un 14% y estima que bajó todo lo que podía bajar: "Cuando la economía comience a tomar vigor, resurgirán los cuellos de botella y la inflación volverá a subir", agregó.
Fuente: ON24
Demostración por el absurdo
Trataremos de demostrar por el absurdo el colapso del dólar (aunque no pretende ser una demostración rigurosamente matemática).
Para que NO se de un colapso pueden suceder dos cosas: 1º que el dólar NO sufra una corrección o 2º que ese ajuste sea gradual.
1º Al valor que tiene hoy día el dólar genera un fenomenal desbalance en el comercio mundial, generando cada vez más deuda en USA y cada vez más ahorro en China, los países asiáticos en general y países exportadores de petróleo. Para que esto siga hasta la eternidad, deberíamos asumir que el endeudamiento de USA puede llegar al infinito y su expansión de la base monetaria también, sin causar inflación. Como estas dos afirmaciones son absurdas, asumimos que el dólar debería corregir su valor, de manera tal que no solamente equilibre el comercio mundial, sino que los flujos comerciales se inviertan: es decir USA debería exportar más bienes y servicios a China de los que importa y así pagar al menos los servicios de su deuda externa. Así el dólar se debería devaluarse fuertemente respecto del yuan y devaluarse también en menor medida respecto de las monedas de los países exportadores de materias primas (países de Latinoamérica por ejemplo).
2º Habiendo llegado a la conclusión que el valor del dólar debe bajar respecto a las demás monedas, sería deseable que esa corrección sea gradual. Supongamos que se reúne el G20 o el FMI o la ONU y deciden decirle al mundo, que de acá a dos años las divisas del mundo van a reacomodar sus valores siguiendo una tablita devaluatoria. Inmediatamente toda la gente saldría volando a una casa de cambios para cambiar sus ahorros de aquellas monedas sobrevaluadas a las subvaluadas, con lo cual la corrección en lugar de ser gradual sería abrupta (colapso).
De hecho ha habido correcciones en el valor de las divisas, pero sin embrago son tan lentas que en lugar de tender a achicar los desbalances comerciales, los están ampliando. Además la mayoría de los países, en lugar de dejar que sus monedas se revalúen respecto del dólar están haciendo “devaluaciones competitivas” porque le tienen mas miedo al desempleo y la pérdida de competitividad de sus industrias que al hecho de la pérdida que significa acumular en sus bancos centrales dólares y papeles de deuda que finalmente perderán valor.
Todo esto nos lleva a la conclusión de que NO es posible consensuar políticamente una salida gradual de este estado de desequilibrio hacia un nuevo estado de equilibrio en el comercio mundial. Tampoco es posible que este desequilibrio perdure para siempre.
Por lo tanto vemos por ahora un “goteo” hacia el oro y los commodities (para hacer un símil con lo que ocurría en la Argentina en el 2001, donde poco a poco los depósitos se fugaban de los bancos hasta que no quedó mas remedio que poner el famoso corralito) y que de a poco se convertirá en una avalancha imparable.
El aumento del precio del oro no es más que un indicador de la desconfianza que hay en el actual sistema financiero – monetario mundial.
Hay indicios de que esta avalancha estaría cerca:
a) La demanda de oro está aumentando, el 3/11 India anunció la compra de 200 toneladas de oro al FMI. Hubo también rumores de compras de oro por parte de los árabes y rusos hace algún tiempo.
b) Hay todo tipo de rumores de manipulación en el mercado del oro.
c) Los convenios de intercambio comercial fuera del dólar y operaciones de swaps de divisas que hicieron Argentina con Brasil, Argentina con China, China con Rusia, etc. Todo apuntaría a mantener los flujos comerciales bilaterales en caso de un colapso del dólar
d) Numerosas voces pidiendo reemplazar al dólar como moneda de reserva e intercambio mundial.
Todas las medidas que estamos viendo, indicarían que la decisión de como salir ya está tomada por las élites mundiales: ajuste y licuación de deudas vía hiperinflación.
Amero: desmentida y reafirmación
Nosotros no tomamos partido por la veracidad o no del cuento del amero. Si afirmo que la deuda externa de USA es impagable en términos reales. Dicho de otro modo, si Ud. es tenedor de Bonos del Tesoro a 10 años por un monto de 1000U$A, para dar un ejemplo, Ud. cobraría a la tasa actual(3.5%) unos 1410U$A dentro de 10años. Hoy día Ud. puede comprar aproximadamente 1 oz de oro, 12 barriles de crudo o 3 toneladas de soja con 1000U$A. Dentro de 10 años con los 1410 U$A podrá comprar la tercera o la cuarta parte de cualquiera de esos activos seguramente.
Entonces, cuando las calificadoras de riesgo le dicen que los bonos del tesoro son los activos mas seguros del mundo le MIENTEN: son seguros en términos nominales (Ud. va a cobrar esos dólares seguramente), pero en términos de poder de compra Ud. perderá el 60 o 70%, porque las políticas de la Reserva Federal son altamente inflacionarias.
Lo que yo digo, en realida ya pasó: haga la cuenta de cuanto perdió en términos de poder de compra de cualquier commodity o de oro si estuvo invertido en Bonos del Tesoro los pasados 10 años.
¿Que pasará cuando todo el mundo comprenda esto? Pues huirán de los Bonos del Tesoro primero y luego de los dólares.
Si los gobiernos de los países exportadores de petróleo comprenden que es mejor "estar invertido" en petróleo que en dólares, harán una cosa muy simple: dejarán el petróleo bajo tierra, en lugar de extraerlo para canjearlo por "papelitos verdes sin valor" o exigirán oro a cambio.
Tiempo de descuento. WebBot
Recuerdo también que en esa época, cuando Greenspan todavía era presidente de la Fed en una presentación ante el Congreso de USA, advirtió al ejecutivo (en ese momento el presidente Bush) que si no se reducían los déficit “gemelos”, la deuda pública de USA corría peligro de “inestabilizarse”.
Desde entonces se han multiplicado las búsquedas en Google vinculadas con ese tema y han aparecido infinidad de blogs y videos en YouTube, advirtiendo sobre el inminente colapso del dólar, pero sin embargo los medios masivos hablan poco o nada del tema.
¿Ud. Cree que es porque ya no existe ese peligro? ¿O cree que la situación del dólar es tan crítica que el mero hecho de mencionar el tema en medios masivos podría gatillar la avalancha de huida del dólar? Obviamente parece mas lógica la 2º alternativa.
El proyecto Web-Bot: "El proyecto fue desarrollado al finalizar el año 1990 y según sus creadores, en principio este programa fue creado para realizar diversas predicciones para asuntos del mercado. Esto gracias a una tecnología llamada “sistema de araña” (Web crawling), que consiste en crear una red de búsqueda en Internet para encontrar determinadas palabras claves en diversas páginas Web. Cuando la palabra es localizada, el programa toma una pequeña parte del texto de donde procede y ésta es enviada a una central en donde es filtrada y analizada para obtener de ella algunas conclusiones o predicciones básicas.
El concepto del proyecto en sí es muy complejo y suena mucho a ficción, pero según ellos, a través de Internet uno puede conocer el inconsciente colectivo y saber hacia dónde está yendo el mundo por las noticias publicadas en la Web o por las palabras que cada uno de nosotros escribimos en nuestro blog o sitio Web. Recordemos que el origen de este programa era realizar predicciones financieras y mercantiles y al parecer con este programa los analistas podían determinar, por ejemplo, si una guerra estaba a punto de comenzar o si una determinada economía del mundo estaba al borde del colapso.”
Mas información sobre Web Bot y sus predicciones aquí (o aquí en español).
La predicción de Web Bot respecto del dólar: La "muerte del dólar" será una tendencia constante, con un período de hiper inflación en 2010, y las crisis bancarias y pérdidas de confianza en que se iniciará en agosto de 2009 y la escalada de noviembre de 2009.
Hasta aquí todo bien: cada uno puede creer o no en este tipo de predicciones. El tema es que en esto también parece que habría algún tipo de censura:
un foro de yahoo fincance australia que hablaba de este tema fué suprimido (ver), aunque google todaviá guarda esa página en cache (ver).
Palabras de Geithner provocan carcajadas en Pekín

A juzgar por su cara, parece que ni el propio Geithner entendió el chiste.
¿De que se ríen los chinos? ¿Les causa gracia tener su banco central repleto de papelitos cuyo valor es virtualmente el mismo que su equivalente métrico en papel higiénico? ¿Porqué China sigue comprando deuda de USA que es prácticamente impagable? ¿Tendrán alguna estrategia política que justifique semejante pérdida económica?
Podría ser esa la respuesta. Mantener sobrevaluado al dólar, sigue destruyendo puestos de trabajo, quebrando su industria y carcomiendo las bases económicas del imperio. Su industria, su sistema financiero y finalmente su tejido social se están viniendo abajo.
Cuando colapse el dólar, también lo hará su economía, luego se le hará imposible sostener su aparato militar.
Probablemente el "imperio" haga implosión de la misma manera que lo hizo la Unión Soviética en el año 1998. Tal vez esta estrategia de mantener sobrevaluado el dólar y luego dejarlo caer abruptamente sea parte de un "Pearl Harbor financiero" destinado de desplazar a USA de su papel de imperio mundial para ocupar su lugar.
Hiperinflación: a un paso del umbral
1) porque la demanda de dinero tiende a disminuir, es decir a medida que el público percibe el dinero se desvaloriza, lo gasta o lo invierte mas rápido.
2) aunque los déficits permanezcan constantes, el mercado demandará mayores tasas de interés para financiar la deuda pública para contrarrestar la perdida de valor del dinero, cosa que redundará en un mayor déficit cuasi fiscal (o sea, el gobierno deberá imprimir mas dinero para pagar los servicios de su deuda).
3) en el caso de USA se suman dos efectos más que aceleran el proceso: el gasto público aumenta en la medida que se siguen destruyendo puestos de trabajo y aumenta el pedido de subsidios de desempleo y la recaudación fiscal disminuye el la medida que el consumo y la producción se desploman.
Existe además un efecto “retardo”: el fuerte aumento de la base monetaria ocurrido a fines del 2008 (se duplicó prácticamente), tendrá efectos inflacionarios perceptibles a partir de principios del 2010 probablemente.

Según el economista Peter Bernholz (Profesor de Economía de la Universidad de Basilea) que estudió 12 casos en el mundo de los más importantes períodos de hiperinflación, descubrió que el punto de inflexión se produce cuando el déficit asciende al 40% de los gastos.
Estados Unidos llegó al ese punto exactamente. El déficit de $ 1.5 billones asciende a un 41,7% de los $ 3,6 billones de dólares en gastos.
Muchos sostienen que el dólar no colapsará porque el dólar es la moneda de reserva mundial (alrededor del 63% de las reservas de los bancos centrales del mundo están en dólares). Yo creo que es al revés: habiendo tantos dólares en el mundo, su colapso (debido avalancha de huída del dólar) podría derrumbar su valor a una velocidad increíble.
Bastaría que un buen día salga una noticia en los diarios de que el banco central de China empezó a vender sus activos en dólares para que se inicie una avalancha imparable.
El Dólar como mecanismo de saqueo mundial
¿Quién paga semejantes gastos? Hemos oído numerosos discursos heroicos de políticos opositores criticando estos gastos en defensa del “bolsillo del contribuyente americano”.
Pues bien, esta es otra mentira: la cuenta no la pagará el contribuyente americano, la pagará todo el mundo a través del “impuesto inflacionario”.
Si miramos el gráfico que aparece en el logo de nuestro blog (parte derecha), nos muestra del US Dollar Index (USDX) que representa el valor del dólar comparado con una canasta de monedas de las 6 principales divisas del mundo (Euro, Yen, Libra esterlina, dollar canadiense, corona sueca y franco suizo). Desde el año 2001 el dolar ha perdido el 38% de su valor en terminos de las demás divisas.
Sin embardo, este indice no expresa realmente el nivel de depreciación del dólar, ya que las demás divisas tambien se deprecian. Sería mas correcto ver la evolución de precios de algunos commodities (productos básicos) para medir cuanto se ha depreciado el dólar en la última década:
En terminos de “commodities blandos” (trigo, maiz, soja, arroz) el dólar se ha depreciado al menos un 50%.
En términos de oro se ha depreciado un 70%. En el resto de los metales vemos una alta volatilidad, con precios que han tenido un pico muy alto en el 1º trimestre del 2008 y luego se han desplomado, por lo que es dificil tomar una referencia.
Conclusión: los ahoristas en dólares de todo el mundo y las reservas en dolares que tienen todos los bancos centrales, son quienes pagan la fiesta de gastos de EEUU; viendo como se evapora el poder adquisitivo de sus tenencias.